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        Ya ha comenzado la competición para el REAL ZARAGOZA, y en Don Gols estamos muy contentos porque para nosotros el deporte se escribe con mayúsculas por la repercusión que tiene en toda la sociedad siempre, y más si cabe en momentos como el actual.

Es tan clave el fenómeno del deporte que la concienciación de las personas, en la sustancial importancia de la práctica deportiva, es una labor diaria en el tiempo, y que debe llevarse a cabo de manera continuada, a través una forma de conseguir una vida sana, como medio para mejorar las relaciones entre las personas, y como paso para llevar una calidad de vida saludable y positiva.

            Todo lo bueno que genera el deporte, revierte, además en la sociedad. En esta ocasión vinculándolo a la tradición cultural de nuestras calles y nuestros pueblos.

            Y además el deporte es bien sabido que forma parte de la cultura, que como decía en su cita Emile Henriot “La cultura es aquello que permanece en un hombre que lo ha olvidado todo”. Todo lo cual supone, por un lado enriquecer culturalmente a todos los ciudadanos y por otro, mantener el estímulo en la práctica deportiva.

            En los XXV años que Don Gols lleva con el deporte de Zaragoza, ha habido siempre una máxima que ha estado por encima de los momentos puntuales de cada época, de los éxitos y menos éxitos que hayan acontecido en las diferentes disciplinas con representación importante en la ciudad., y essa máxima ha sido la concienciación de toda la sociedad en torno a la actividad por las positivas implicaciones globales que tiene en la sociedad de Zaragoza y provincia.

            Por tanto además no solo se persigue una finalidad informativa, si no que se tienen unos fines claros de tipo social, y también desde el punto de vista de la salud de la población y de los estímulos que le permiten desarrollar su actividad, algo tan necesario e importante en estos momentos.

            Y es que de esta manera, aunamos la conocida cita “Orandum est ut sit mens sana in corpore sano(Sátira X, 356), que nació en la civilización de la Grecia Clásica, pues eran los únicos que realizaban los ideales que ésta implica. Ninguna otra civilización de la época se aplicó con tanta devoción a la práctica del deporte aunado con la cultura y la tradición propia de cada “polis” o localidad y lo interiorizó de un modo tan profundo, impregnando su arte, su vida diaria, e incluso su religiosidad. Su sentido original es el de la necesidad de orar para disponer de un espíritu equilibrado en un cuerpo equilibrado; no es, por tanto, el mismo sentido con el que hoy en día se utiliza: “mente sana en un cuerpo sano”.

            Con lo que las metas en que se basan, principalmente, debido a la certeza existente en diferentes estudios sociológicos y sanitarios, es que “una población sana a través de la práctica deportiva (individual o en grupo), es una población con una mejor calidad de vida, más positiva y socialmente más relacionable”.