Diez años después, hay nuevo rey en Italia. El Inter de Milán de Antonio Conte se ha proclamado campeón del Scudetto después de que su más cercano perseguidor, el Atalanta, se haya quedado sin posibilidad de seguir luchando al empatar esta tarde ante el Sassuolo (1-1).

De esta manera, el conjunto nerazzuro vuelve a conquistar el campeonato italiano desde la última vez que lo hiciera con Mourinho y su histórico triplete (09/10) y rompe así la hegemonía de la Juventus, campeona de las últimas nueve ligas.

Con un fútbol directo, al ‘estilo Conte’ y su defensa de tres centrales proyectados por la dupla formada entre Lukaku (21 goles) y Lautaro (15), el Inter ha dominado esta Serie A con un balance hasta la fecha de 35 victorias, siete empates y solo dos derrotas en los 34 partidos que ha jugado. Le han sobrado cuatro jornadas en las que tiene tiempo ahora para saborear la victoria histórica que devuelve la emoción al calcio.

Victoria justa, peleada y merecida

Una victoria, eso sí, provocada en parte por su temprana y sorpresiva eliminación europea (último clasificado en al fase de grupos de la Champions) que permitió que el equipo pusiera todos sus esfuerzos en la competición doméstica. A partir de entonces, ha sido justo campeón sacando partidos adelante que se le han complicado sobre manera pero que ha terminado por saber resolver.

Así pues, Italia vuelve a cambiar de dueño que sigue estando al norte del país pero que cambia de ciudad. De Turín, a Milán.