El Movistar Inter lució sus mejores galas en el momento más adecuado. Los de Tino Pérez completaron un partido impecable para sumar un título más en su palmarés. Fueron muy superiores al Barça y se llevaron la final de forma cómoda.

El partido se planteaba como un duelo de estilos. El Movistar Inter con su movilidad, su intensidad y su juego de cuatro y el Barça con más control de juego y el dominio de sus pívots. Y el primer golpe lo dio el equipo azulgrana con uno de ellos. A los cuatro minutos, Ximbinha recibió en el área y se fabricó él mismo una media chilena con la que superó a Jesús Herrero en su salida. Los interistas comenzaron con muchas dudas y Tino Pérez lo cortó de raiz.

El técnico, que ya fue clave para lograr la Liga la pasada campaña, pidió un tiempo muerto que cambió radicalmente el partido. Puso las pilas a los suyos, que aumentaron la intensidad y la agresividad en defensa y se mostraron mucho más activos en ataque. Poco a poco, los interistas fueron haciéndose con el dominio, con ocasiones de Pito y Dani Saldise, lo que hizo que Andreu Plaza tuviera que parar el partido, aunque no con tanto éxito como tuvo su rival.

Apenas 15 segundos después de volver, Dídac tuvo que hacer un paradón a Borja y acto seguido llegó el empate, con una falta directa lejana de Eric Martel. Comenzaron entonces los mejores minutos del Movistar Inter, que mostró quizá su mejor versión de la temporada, con una intensidad defensiva muy difícil de quebrantar. Borja, que ya ganó un par de duelos a Mellado en la semifinal, hizo lo propio con Dyego, dando más empuje a los suyos.

Aunque si hay algo en lo que Borja destaca es en su capacidad goleadora y, sobre todo, de estar en el sitio en el momento adecuado. Y así llegó el 2-1. Poco después de un tiro al palo de Saldise, el navarro sacó con velocidad un saque de banda que Borja empujó a la red en el segundo palo. Un gol que premiaba el mejor juego de los madrileños.

Tras la reanudación, se repitió en parte el guión de la primera. El Barça salió algo mejor e incluso pudo empatar con un disparo de Dyego que se envenenó hasta tocar en el palo, pero no le bastó. Poco a poco, el Movistar Inter fue dando un paso adelante y a los 27 minutos llegó la acción que cerró el encuentro. Marcenio vio la roja al contar una contra y apenas 22 segundos después, Borja aprovechaba la superioridad para hacer el 3-1.

El tanto descompuso a los azulgranas, que se deshicieron como un azucarillo y sólo 42 segundos despué encajaron el 4-1, lo que obligó a Andreu Plaza a pedir un tiempo muerto para salir de cinco, pero tampoco sirvió. De nuevo en dos acciones seguidas, con apenas 27 segundos entre una y otra llegaron el quinto y el sexto. Quedaban casi nueve minutos por delante, pero la final ya estaba sentenciada. El Movistar Inter levanta otra Copa más, la undécima.