Tom Brady continúa escribiendo la historia del deporte después de conquistar su séptima Super Bowl gracias a una aplastante victoria (31-9) frente Kansas City Chiefs. La final fue desde el principio de los Tampa Bay Buccaneers, que disfrutó de un último cuarto relajado tras asegurar su apabullante ventaja durante la primera mitad y rematar el partido en el tercer cuarto.

TB12 ya es, junto a Peyton Manning, el único quarterback titular que ha ganado el Vince Lombardi con dos franquicias diferentes, y lo ha hecho en su primer año en los Bucs, sin haber tenido pretemporada y llegando desde la wild card. De paso, Brady es el primer quarterback que gana la Super Bowl en tres décadas, en este caso su séptima, y no es que sólo agrande su leyenda, sino que surge el debate de si es el mejor deportista de todos los tiempos porque incluso se hizo con su quinto MVP de una Super Bowl. Su liderazgo durante tantos años invita cuando menos a planteárselo. Tiene más anillos que ningún equipo de la NFL y ha llevado a su actual franquicia a su segundo título.

El liderazgo de Brady se vio traducido en un equipo entero que también tiene un gran mérito en la conquista de esta Super Bowl LV, con una gran defensa que amargó al joven sucesor Patrick Mahomes una y otra vez durante la final celebrada en el Raymond James Stadium de Tampa, como antes hizo con Brees y Rodgers; y unos sobresalientes Rob Gronkowski y Leonard Fournette en ataque, que actuaron como lugartenientes de Brady a la hora de elevar a los de Florida en esta conquista del segundo anillo de la franquicia.

El excelso partido de Brady, con sus 21 de 29 pases completados, para 201 yardas y tres touchdowns, sirvieron para coronar al veterano director de juego de Tampa como MVP de la final y elevarlo como el jugador que más veces ha sido distinguido como el mejor jugador de la Super Bowl de la historia. TB12 suma 19 pases de touchdown en su carrera en la Super Bowl, nueve más que cualquier otro jugador.