La SD Huesca ha vuelto a Segunda División. El club que brilló la pasada temporada por ascender a la élite al primer intento después de caer protagoniza esta vez un final dramático y muy negativo. Era el mejor situado para confirmar su salvación en la jornada final, pero empató frente a un Valencia que ya ‘descendió’ al Eibar y el Valladolid y el Elche hicieron los deberes.

La caída de los oscenses es una muy frustrante. En el curso 18-19, descendieron; en el 19-20, ascendieron, y ahora, recién concluido el 20-21, han vuelto a descender. Ese temor de encontrarse en la linde entre la primera y la segunda categoría del fútbol español ha terminado por convertirse en la rutina de la entidad desde hace tres años.

Toca pues repetir la hazaña ya conseguida en 2020 de aprovechar los mejores recursos como conjunto recién descendido para saberse superior a sus nuevos compañeros de división y volver a la élite a la primera. El Espanyol, otro ejemplo de ello después de una campaña de sobrada calidad por parte de los pupilos de Vicente Moreno para liderar la clasificación.

Volviendo al caso de la SD Huesca, varios malos resultados ante rivales ante los que había que puntuar han cavado el hoyo en el que el club acaba de meterse. La derrota en casa frente al Getafe por 0-2, a domicilio contra el Cádiz por 2-1, igual con el Alavés como contrincante… eran enfrentamientos en los que el grupo debió sumar.

Y lo no sumado se echó de menos en la jornada final, donde el Valencia rechazó de pleno ponerles las cosas fáciles a los de Pacheta, como ya hicieron con el Eibar de José Luis Mendilibar. La consecuencia, un sabor de boca inmejorable para los ‘ches’ en una temporada complicada y el descenso de los oscenses.

Pacheta no pudo culminar la gesta

La racha de cinco partidos seguidos sin ganar previa a la contratación de Pacheta en detrimento de Míchel se antojó la antesala de una mejora que llegó y careció después de la contundencia suficiente como para obrar un colchón sobre el fondo de la tabla. De ahí tantos apuros en las últimas semanas y, en última consecuencia, la vuelta a Segunda.

La salida del primero de estos técnicos supuso el fin de una etapa que había estado vestida de mucha gloria. El reascenso a Primera dio crédito al entrenador para mantener al conjunto en la élite, pero esta confianza se depositó más tarde en el segundo, experto en clubes humildes, aunque sin éxito esta vez en su empresa de salvar a la SD Huesca.

Noticia extraída de BeSoccer y compartida a través de tu magazine deportivo Don Gols