En diciembre de 2017, Christophe Galtier cogía las riendas del Lille. El conjunto norteño acababa de despedir a Marcelo Bielsa tras estar en puestos de descenso en medio de una crisis que había culminado con hinchas entrando al terreno de juego a recriminar la falta de compromiso de los jugadores. Lo que no sabían los aficionados de los Dogos es que, cuatro años después, las cenizas se transformaron en senderos de gloria un 23 de mayo de 2021. En una temporada atípica, frenética y con un PSG que no ha dado seguridad, el Lille ha querido colarse en la historia del fútbol francés y se ha proclamado campeón de la Ligue 1. Ganó al Angers por 1-2 y consiguió su cuarto entorchado, el primero desde 2011, desafiando las leyes de la física de un campeonato que parecía un paseo triunfal del PSG a principios de temporada.

El Lille venció 1-2 al Angers en un partido que dominó de principio a fin, pero en el que sufrió justo los últimos segundos, cuando Fulgini marcó para los locales en el 92′. Los Dogos no dudaron ni un segundo en ir a por la victoria y se adelantaron muy pronto por medio de Jonathan David, que tras un inicio irregular ha terminado la Ligue 1 con 13 goles. El delantero fue protagonista justo antes del descanso, tras provocar un penalti que transformaría el veterano Burak Yilmaz, uno de los héroes de un título histórico para la escuadra norteña.

Todo comenzó allá por 2017, cuando Gerard Lopez, un hombre de negocios hispano-luxemburgués, decidió por aquel entonces adquirir el Lille. Su primera pieza del puzle en el proyecto fue la de fichar como director deportivo a Luis Campos, avalado por el gran trabajo que había hecho en el Mónaco y que le valió a los monegascos para quitarle la Ligue 1 al PSG en 2017. El guion se ha repetido, aunque tanto Gerard Lopez como Luis Campos ya no están en el Lille desde enero al verse obligados a vender el club a un nuevo fondo de inversión tras no poder devolver el capital que había pedido el hispano-luxemburgués para adquirir la totalidad del club hace cuatro años.

El método Campos ha recordado al método Monchi en el Sevilla. Fichajes baratos, productivos a corto plazo y con una revalorización en tiempo récord. Entre las mejores decisiones del portugués en los cuatro años que estuvo en el norte de Francia, se encuentran fichajes como los de Nicolas Pépé, al que fichó por 10 millones y lo vendió por 8 veces su valor, Victor Osimhen, al que vendió el verano pasado por 73 millones tras haberle fichado por 10 o Gabriel Magalhaes, adquirido por 350 mil € y vendido al Arsenal por 26 el año pasado. Tanteado por Jose Mourinho, que intentó comprar su inmensa red de scouting (que tiene acceso hasta la tercera división serbia), Campos también ha destacado por incorporar jugadores a precios muy asequibles. Descubrió a Celik en segunda división turca cuando era un desconocido, sorprendió al mundo entero con la llegada de Burak Yilmaz para suplir a Osimhen o se sacó de la manga las incorporaciones de Reinildo, que apenas jugaba en el Belenenses o Botman, que ha sido uno de los mejores centrales de la Ligue 1 tras haber aterrizado en el norte de Francia por 8 millones y mejorando, indudablemente, el rendimiento de Gabriel.

Sin duda, el gran éxito del Lille es el éxito de Christophe Galtier, un entrenador que, aunque tácticamente no tiene grandes rasgos, el valor humano que impregna en el vestuario ha sido clave para liderar a un grupo de jóvenes que ha ido a la guerra sin titubeos con su entrenador. El técnico, que no seguirá la próxima temporada en los Dogos, ha resucitado un vestuario que estaba contra las cuerdas con Marcelo Bielsa. Los cogió en descenso en diciembre de 2017, lo clasificó para la Champions League hace dos años y el proyecto ha culminado con un título de Ligue 1 extraordinario. Se podría decir que Galtier es un entrenador milagro, ya que en su anterior etapa rescató al Saint-Étienne del infierno y le dio un título tras 40 años de sequía.

Galtier ha sabido alternar distintas formas de jugar en los cuatro años que lleva en Lille. Su primera gran creación fue en la temporada 2018/2019, año en el que el Lille fue 2º y se caracterizó por ser eminentemente vertical. El trinomio formado por Nicolas Pépé, Jonathan Bamba y Jonathan Ikoné, comúnmente conocido como la “bip, bip”, arrasó en la Ligue 1 al contragolpe y se convirtió en uno de los tríos más demoledores del fútbol europeo. Con la venta de Pepé y con un Lille al que los rivales ya sabían cómo defenderle, Galtier tuvo que cambiar su estilo de juego para evolucionar hacia un equipo mucho más asociativo y con más variantes en salida de balón.

El cambio de estilo de Galtier tiene también sus antecedentes en Mónaco. Si con Luis Campos, el club fichaba a uno de los mejores directores deportivos de Europa desde el Principado, la incorporación de Diego Pérez al departamento de scout y análisis ha sido la pieza que, indudablemente, le ha dado al Lille un salto cualitativo enorme. El español comenzó en el Rayo Vallecano con Sandoval y después fichó por el Mónaco, al que haría campeón de la mano de Leonardo Jardim. Diego Pérez cuenta con un equipo de alto desarrollo para analizar a los rivales del Lille y para plantear los partidos milimétricamente, permitiendo al conjunto norteño no perder en seis partidos esta temporada ante Mónaco, PSG o Lyon y dándole una identidad de juego a un equipo al que le faltaban mecanismos para mirar de tú a tú a los más grandes del fútbol francés.

A nivel colectivo, el Lille ha sido el mejor equipo de la Ligue 1. Línea por línea, los Dogos se han caracterizado por ser un conjunto solidario, sin grandes estrellas y en el que todos reman en la misma dirección. Aún así, si hay un jugador al que hay que destacar, ese es Burak Yilmaz. El turco llegó de “retiro” a la Ligue 1, pero en apenas un año se ha convertido en uno de los jugadores más diferenciales del campeonato francés. A sus 35 años, Yilmaz ha conseguido una machada histórica en su primera temporada fuera de Turquía en una de las cinco grandes ligas. Marcó 16 goles, otorgó 5 asistencias y sacó un carácter necesario en cualquier equipo campeón. Prueba de ello fue el partido que realizó en Lyon, tirando del carro cuando perdía 2-0 y dándole la victoria al Lille con una vaselina extraordinaria en los minutos finales.

Más allá de Yilmaz, el Lille se ha caracterizado por ser un equipo casi impenetrable en el área (prueba de ello es que no ha perdido nunca tras ponerse por delante en el marcador). En portería, Mike Maignan ha sido una de las revelaciones de la temporada, siendo el guardameta menos goleado de Europa y ganando partidos con sus grandes reflejos. Por otra parte, la dupla que han formado Fonte y Botman en defensa también ha sido trascendental para la consecución del título. El portugués ha sido la jerarquía, la experiencia y el liderazgo, mientras que el neerlandés ha sido la juventud, la anticipación y la tranquilidad en los momentos límite. En el centro del campo, Benjamin André se ha erigido como el ancla sobre el que ha girado el Lille durante toda la temporada y Soumaré, que fue fichado por Bielsa cuando era un juvenil del PSG, ha realizado la mejor temporada de su carrera en el doble pivote, siendo un centrocampista que, a pesar de destacar en lo físico, tiene un gran criterio para sacar el balón y acumula muchos pases con éxito en campo rival.

Para acompañar a Burak Yilmaz, el Lille se sirvió de Jonathan David en verano. El canadiense llegó como el fichaje más caro de la historia del club y, a pesar de tener un inicio repleto de dudas, su 2021 ha sido muy positivo. Mientras que el turco es el delantero que se mueve con mucha más libertad por todo el frente de ataque, Jonathan David ha sido la referencia fija del Lille, sumando bastantes registros en los apoyos, arrastrando marcas y marcando goles decisivos, como por ejemplo, el 2-2 ante el Lyon, el gol en el último minuto ante el Reims o el 0-3 ante el Lens en el derbi del norte de Francia.

El Lille se ha proclamado campeón de la Ligue 1 contra todo pronóstico. Sin embargo, la continuidad del proyecto está en el aire. Galtier no renovará y todo apunta a que fichará por el Niza; Gerard López y Luis Campos ya no están y los aficionados todavía no saben qué estrategia habrá en la dirección deportiva a partir de la próxima temporada y, salvo sorpresa, jugadores como Soumaré, Renato Sanches, Botman, Mike Maignan o incluso Jonathan Ikoné están en la rampa de salida. Como todo equipo que gana la Ligue 1 de forma inesperada, extrapolando lo del Lille al Montpellier de 2012 y al Mónaco de 2017, los grandes clubes llaman a sus puertas y acaban desmantelando sus plantillas. Aún así, nadie olvidará la gesta conseguida un 23 de mayo de 2021 por los pupilos de Christophe Galtier.

Noticia extraída de AS y compartida a través de tu magazine deportivo Don Gols