La Romareda volverá a vibrar. Como en sus mejores días. Como en sus mejores noches. El derbi aragonés, el Real Zaragoza-SD Huesca de este lunes por la noche, supondrá el retorno del fútbol de verdad, el de la grada llena, la afición caliente y la tensión sobre el césped. Salvo por el bocata –el protocolo vigente todavía no permite comer, beber ni fumar en el estadio–, el partido significará una noche de fiesta completa en La Romareda. El club aragonés estima una entrada de más de 25.000 espectadores, una cifra que supondría la mejor en más de año y medio. Concretamente desde el 23 de febrero de 2020, la tarde en la que el Real Zaragoza goleó 3-1 al Deportivo de La Coruña y el coliseo aragonés colgó, por última vez, el “no hay billetes”. Después llegó la pandemia, el no ascenso y la tenebrosa pasada temporada.

Este lunes, las previsiones no apuntan a un lleno absoluto, pero sí a una magnífica entrada. Anoche, cuando cerraron las taquillas de las oficinas, el club había despachado –entre la venta presencial y la online– más de 6.600 billetes y la previsión es que la cifra aumente sensiblemente a lo largo de la jornada. Las oficinas despacharán billetes de 9.30 a 14.00 y, después, se venderán desde el mediodía y hasta la hora del fútbol en las propias taquillas de La Romareda. Con 21.830 abonados y más de 6.500 entradas vendidas, la horquilla de asistencia habla de más de 25.000 y, quizá, cerca de 27.000. Una afluencia de partido grande. De Primera División.

a afición zaragocista está preparando un recibimiento especial, programado alrededor de las 19.15 en el parking de La Romareda. Como en las grandes tardes, la parroquia blanquilla quiere anotar el primer gol antes de entrar en el estadio. Saben que el encuentro de esta noche, en la víspera de una fecha tan especial como El Pilar, puede marcar un punto de inflexión de la temporada y, por eso, apoyarán a sus jugadores desde el calentamiento hasta el pitido final del colegiado.

La SD Huesca, por su parte, vivirá un largo lunes de derbi aragonés que comenzará con la concentración de los escogidos por el técnico Nacho Ambriz para el encuentro de La Romareda en el hotel Pedro I de la capital oscense. Se trata del escenario habitual en el que se preparan las citas locales y donde se pulirán los últimos detalles de la cita con el Real Zaragoza. La comida, el descanso y la última charla del técnico mexicano precederán la salida con rumbo a la capital aragonesa, prevista a las 18.15 para llegar al estadio en torno a una hora más tarde y regresar a la conclusión del encuentro de nuevo en autocar.

Noticia extraída de HERALDO DE ARAGÓN y compartida a través de tu magazine deportivo Don Gols