Fabio Quartararo ya es campeón del mundo de MotoGP. El francés se vio favorecido por la caída de Bagnaia, cuando lideraba. Marc Márquez ganó la carrera.

Antes de la prueba hubo numerosos homenajes: el amarillo de Rossi por todas partes, incluyendo la moto de Marini, como las del Sky de Moto2, a Gresini, recuerdos a Simoncelli, a MV Agusta…

Como se preveía, la carrera fue en seco y con las temperaturas más altas de todo el fin de semana: 18 en el ambiente y 24 en el asfalto. El ‘warm up’ aún había sido con muchas humedades, con lo que partían casi a ciegas.

Brad Binder se cayó en la vuelta de formación, pudo volver, pero salía último en parrilla, lo que hacía avanzar un lugar a Valentino. Casi todos salieron con gomas medias delanteras y blandas traseras. Las excepciones: Quartararo: medio y medio y Bagnaia y Miller, duro y medio.

Bagnaia mantuvo la plaza de la pole. Parecía que Miller le había ganado la partida, pero el australiano hizo lo que tenía que hacer: permitir que Pecco se pusiera al frente. Marc Márquez salía de cine para ponerse tercero. Quartararo remontaba en la vuelta inicial lo que había perdido en la arrancada para ser 13º.

Mir se saltó la salida y fue sancionado con un doble paso por la zona de la ‘Long Lap’. No le dio tiempo a cumplirla: se fue al suelo y Petrucci no pudo evitar el impacto. Por suerte, no pasó nada y acabaron abrazados.

Bagnaia no conseguía escaparse y Miller tenía que tapar todos los huecos porque Marc iba con todo para superarlos. Pol ya se había librado de Oliveira. Quartararo era 12º tras pasar a Zarco.

Miller no cumplió con su labor: se cayó solo en la curva 15. Pecco se quedaba sin escudo… y más puntos para Fabio.

El galo subía, pero sin ir a lo loco: pasaba a Lecuona y ya era décimo. Sabía que, sobre todo, tenía que acabar y sumar lo que le llegara.

El turinés resistía el empuje del ilerdense. Ambos se iban con mucha distancia del resto. Pol mantenía a raya a Oliveira. Fabio rebasaba a Jorge Martín para ser noveno. El de Niza iba tras el buen ritmo de Rins. Nakagami se iba al suelo. No iba ni en los puntos.

Álex Márquez se retiraba por problemas técnicos. Lecuona se caía. Ambos buscaban puntuar.

Jorge Martín tenía un fuerte incidente en la curva 1. Iba décimo. Quartararo llegaba al grupo que lideraba Aleix Espargaró, seguido de Morbidelli, Marini y Rins. Álex le mostraba rápido el camino superando al hermano de Rossi.

Morbidelli cedía plazas y era pasado por Rins, Quartararo, Zarco y Marini. El galo ya era séptimo. Un excelente Pol tomaba metros con Oliveira para consolidar la tercera plaza. Binder era sancionado con pasar por la ‘Long Lap’ por exceder demasiado los límites de la pista.

Faltando 11 giros, Bagnaia forzaba aún más la máquina: batía el récord de la pista. Sin embargo, el octocampeón se mantenía a su zaga. Quartararo también arriesgaba y adelantaba a Rins. Tenía a tiro a Aleix.

Y el de Yamaha, tras un par de pasadas, dejaba atrás al mayor de los Espargaró. Lo único malo para Fabio era que Oliveira, el cuarto, estaba a más de ocho segundos.

Cuando faltaban seis giros, Marc comenzó a ceder. Décima a décima, el catalán iba viendo alejarse al italiano.

Pero cuando tenía la carrera en el bolsillo, Bagnaia se caía en la curva 15. Calcaba el incidente de Miller. Esto hacía que Quartararo era campeón del mundo. No necesitaba ni terminar para atarlo.

Marc, otra vez, era juez. Su acoso influyó en la caída. Su constancia le daba el triunfo y el doblete para el Repsol Honda, el primero desde 2017.

A Fabio se lo marcaban en la pizarra. Bastianini, viniendo de atrás, atrapaba al galo. Era lo de menos.

En la despedida de Italia de Valentino y con los ‘tifosi’ deseando la victoria de un pupilo suyo, el catalán se imponía. Bastianini se lanzó y pasó a Quartaro en la última vuelta. Daba igual. Era campeón.

Fabio, llorando, tuvo una fiesta electrónica de celebración tras ir por una alfombra roja. Bagnaia era, luego, el primero en felicitarle al llegar al ‘pit lane’. También lo hizo Marc Márquez. El galo no paraba de soltar lágrimas. Apenas podía hablar: “Sigo sin creérmelo. Me siento increíble, estoy viviendo un sueño. Me encanta que mi familia esté conmigo”, afirmaba. Los suyos y toda Francia, pues es el primero de este país en lograr el título en la clase reina.

Noticia extraída de MARCA y compartida a través de tu magazine deportivo Don Gols