Es un clásico en la Liga ACB. Rodrigo San Miguel ya suma 500 partidos en la máxima categoría nacional, forjados tras 17 temporadas en la élite y seis equipos diferentes; y además alcanzó su quinto centenario en el pabellón Santiago Martín, en Tenerife, en una pista de un importante valor emocional para el jugador: “Es el lugar donde mejor me he sentido, y en el que he conseguido mis mayores éxitos deportivos”, confiesa el zaragozano, “muy agradecido por el espectacular recibimiento” del público tinerfeño, a quienes siempre llevará “en el corazón” por tanto cariño recibido. 

l base, de 36 años, actuó cinco temporadas en el Lenovo Tenerife, y su aportación resultó capital en algunos de los éxitos de la entidad: con San Miguel al mando, el equipo insular conquisó dos títulos europeos –la Champions League (2017) y la Copa Intercontinental (2018)–, además de un subcampeonato en la Champions League (2018); accedió a las semifinales de la Copa del Rey en las ediciones de 2018 y 2019; y se clasificó, en las campañas 2016-17 y 2017-18, para los ‘play off’ por el título de la Liga Endesa.

Anteriormente, el base había sido subcampeón de la Eurocup (2012) y de la Copa del Rey (2013) con el Valencia Basket, y también había conquistado la Copa Príncipe de Asturias en 2014 con el Casademont Zaragoza. Al club aragonés regresó en el verano de 2019, después de haber competido en la élite con el Valladolid, el Manresa, el Valencia, el UCAM Murcia y el Lenovo Tenerife. El aragonés se formó en el colegio Calasancio de Zaragoza, pero se estrenó en la élite como jugador del Valladolid:fue el 3 de octubre de 2004, frente al Girona. Acumula desde entonces 17 temporadas en la máxima competición nacional. “Son muchos años jugando en la Liga Endesa, y estoy muy contento por ello. Es muy importante haber llegado a los 500 partidos”, explica San Miguel, quien, sin embargo, apenas tuvo espacio para la celebración: “Todo estaba siendo muy bonito… hasta que saltamos a la pista”, confiesa el base, contrariado por la actuación de su equipo ante los tinerfeños (90-65).

En este sentido, el Casademont nunca aspiró a la victoria ante un rival mucho más cuajado y seguro de sus fuerzas. “Volvimos a cometer los mismos errores de los últimos encuentros. Nos está costando mucho entrar a los partidos, no estamos arrancando bien, y es algo que acabamos pagando”, advierte San Miguel, quien observó “fallos de concentración y falta intensidad”ante los tinerfeños, además de “haber ido tarde en cada situación defensiva”, y también de “no haber generado situaciones claras”en las acciones de ataque.

Noticia extraída de HERALDO DE ARAGÓN y compartida a través de tu magazine deportivo Don Gols