No hay palabras para describir la grandeza de Teresa Perales. Lesionada del hombro izquierdo, hace un mes la leyenda española estaba entrenando con sólo un brazo. Llegar a los Juegos Paralímpicos de Tokio era ya una hazaña, conseguir medalla parecía un imposible. Pero con ella no hay imposibles. Este lunes se ha colgado la plata en los 50 espalda S5 con el mejor tiempo de su carrera y récord de España (43.02). Y todo, repetimos, lesionada y a sus 45 años. En sus planes está pasar por el quirófano una semana después de los Juegos de Tokio. “Los médicos no se lo explican, dicen que es rarísimo que pueda estar compitiendo”, dice. Es la medalla 27 de Perales en unos Juegos (7 oros, 10 platas y 10 bronces), a una de Phelps. La maña, Princesa de Asturias de los Deportes este año, agranda aún más su leyenda. Es eterna.

“Esta medalla es la que más me ha costado de toda mi carrera y va a ser la más especial por todo lo que demuestra, que cuando tienes muchas ganas se puede”, reconoció al salir de la piscina y antes de ir a recoger la medalla. “Ya no se me queda el hueco en la vitrina”, añadía entre risas y “muy feliz de llevar el peluche y la plata a mi hijo”. Nano, en casa esta vez por las restricciones de la pandemia, pero que le ha llenado el móvil de mensajes y corazones porque está súper orgulloso, al igual que todos los españoles.

Cuando recogió la plata en el podio no paraba de mirarla, de acariciarla… Tiene 26 medallas, pero estaba tan emocionada que parecía la primera. Ha sido el camino más complicado a unos Juegos de toda su carrera deportiva.

Esta medalla es la que más me ha costado de toda mi carrera y va a ser la más especial

Teresa Perales, subcampeona paralímpica en 50 espalda

Se recolocó el hombro antes de salir a la piscina

“Le he echado más coraje que nunca. He sacado la rasmia aragonesa. Una cosa era lo que yo quería (ganar medalla) y he soñado, y otra es la realidad. Antes de entrar a la competición tenemos que recolocar el hombro izquierdo, cogido con pinzas, y una semana después de regresar de los Juegos me opero. Esta medalla roza el milagro y es la demostración de lo que es la voluntad humana”, añadió feliz.

Esta medalla roza el milagro y es la demostración de lo que es la voluntad humana

Teresa Perales, subcampeona paralímpica de 50 espalda en Tokio

Porque si hay un ejemplo de superación en todos los sentidos, esa es Perales. Se luxó el hombro izquierdo el 17 de mayo en los Europeos de Funchal mientras estaba suavizando en la piscina tras haber competido. Parecía que había tiempo de sobra para llegar bien a los Juegos pero las cosas no fueron como se esperaba y hasta hace un mes, la aragonesa estaba entrenando a tope, con dobles sesiones en el CAR de Sierra Nevada, pero sólo nadando con el brazo derecho. Tenía el izquierdo en cabestrillo.

Teresa, que ha dado muestras sobradas a lo largo de su vida de no rendirse nunca y esta vez no iba a ser menos, hizo lo indecible para poder llegar de manera competitiva a Tokio. No concibe tirarse a una piscina si no es para luchar por una medalla. En el camino ha habido mucha gente que la ha ayudado, especialmente Ángel y Guillermo, los dos fisios que consiguieron que se fuese despertando el nervio gracias a un tratamiento de neuroestimulación. Hubo incluso quien le dijo que mejor se quedase en España porque no tenía opciones de subir al podio. De ellos se acordó tras conquistar la plata pero, sobre todo, de las que sí creyeron en ella y la han acompañado siempre.

“Yo quería disfrutar mucho porque ha habido muchas personas que me han acompañado y sin ellos hubiese sido imposible. Han sido el soporte que me ha mantenido viva. Ha sido un camino muy difícil con baches de la parte física. Ha habido incluso gente que me decía que me quedase en España porque no iba a ganar medalla. Y yo tenía derecho a intentarlo y lo he conseguido”, dijo con orgullo.

Y en la piscina del Centro Acuático de Tokio dio una lección de coraje de las que hacen historia. Se colgó la plata tras la china Dong Lu, que batió récord del mundo (37.18), y completó el podio la turca Sevilay Ozturk (43.48), de apenas 17 años, a la que saca 28 años.

Las 27 medallas de Perales

“Esta vez la cabeza ha sido fundamental. Tenía miedo a que se me volviera a salir le hombro porque, además, se me había salido en una competición y tienes ese recuerdo. Cada vez que pego una brazada, me duele. Pero quería estar aquí y ganar una medalla o, al menos, intentarlo. Me he puesto más nerviosa que en mi primer campeonato. El corazón me iba a cien mil, he estado todo el día en una taquicardia contínua porque esta situación no la había tenido nunca”, dijo.

Me he puesto más nerviosa que en mi primer campeonato, el corazón me iba a cien mil

Teresa Perales, subcampeona paralímpica de 50 espalda en Tokio

Al acecho de Phelps

Aún le queda una posibilidad más de podio. Nadará el día 2 de septiembre el relevo el 4×100 femenino. “Hacía mucho tiempo que no tenemos un relevo tan competitivo”, dijo sin descartar nada.

Intentaremos igualar a Phelps, pero el objetivo es superarle; siempe tendremos París

Teresa Perales, subcampeona paralímpica en 50 espalda

Lo que descarta del todo es retirarse tras sus sextos Juegos paralímpicos. “Habrá que seguir, ojalá cayera la medalla del relevo, la 28. Intentaremos igualar a Phelps, pero el objetivo es superarle. Siempre tendremos París”, comentó sonriendo. Esa sonrisa que no pierde nunca y que hoy lucía más radiante que nunca. Eterna. Leyenda. A sus pies.

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